domingo, 28 de febrero de 2010

El Abanico

El abanico

Da vueltas exactamente a la misma velocidad que la manecilla que marca las horas ahí al frente del salón. Gira, gira, y una hoja de papel blanca levanta el vuelo, aterriza en el escritorio de adelante mientras todas las miradas están encajadas en el libro de texto; todas las miradas menos la mía. Yo miro al abanico. Sus astas no son lo único que se mueve, también se mueve en si todo el centro, la caja donde se encuentra el motor y el pequeño switch negro que decide si da vueltas a la izquierda o a la derecha. No se para que sirva dar vueltas para diferentes lados. Se mueve, aunque menos, el tubo plateado que sostiene al blanco ventilador.
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Un pequeño tornillo gira, pero no gira como las astas. Gira y se hace grande, más largo, sigue girando hasta que se libera y cae directamente hacia abajo, cayó en la mochila de una compañera. Nadie se dio cuenta, nadie más que yo. Después, un aspa sale volando y se impacta en la frente de Mariana, que se tira al suelo a lado de su banco. El salón estalla en gritos y risas de los que no saben que pasó. Otra aspa sale volando y esta choca contra una ventana que solo se crackea. ¡Apaga los abanicos! grita la maestra a josé, que se sienta en la esquina izquierda de adelante. Algunos compañeros se salen corriendo del salón. Mariana sangra, la maestra corre hacia donde está ella tendida, está llorando, ¿Estás bien? le pregunta, ella no responde solo llora, Vámonos a la enfermería.
Ya es casi hora del recreo, todos salimos del salón al patio, solo la sangre y algunos libros se quedan ahí.
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Sangre en el escritorio gotea suavemente, gotea y cae en el charco escarlata que se formó, un ayudante de limpieza, Juan, mueve de un lado a otro la sangre que no se quita, no se limpia, solo se mueve. Juan le da vueltas a la sangre con el trapeador, como un niño con su cuchara a la sopa de brócoli, le da vueltas como antes el motor al abanico lo hacía.
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Baila la sangre rojinegra, mientras pobre Juan piensa en el bosque de mañana y sus ruidos, y sus ríos, y sus pequeñas cascadas, y sus pájaros que cantan en el concurso diario matutino, y sus piedras, y sus tonalidades de verde, y todo , para contener el vomito o el desmayo.

Te escurres (poema cambiado)

Entre despedidas diurnas
y silencios quemantes
(esos que te pican en los pies y te marchas
y te alejas un poco más de todo
y miras como el sol se convierte en luciérnaga
desde el universo vacío de Tu Casa)
se te van desojando los días en el constante otoño
.
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Te caen y te pesan
te inundan y te ahogas
las nubes se desparraman en ti
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Agua
´´´´´´´´Agua en todos lados´´´´´´´´
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Ya eres parte de este Gran Charco
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Relámpago y se iluminan las sombras
gotas más tarde un trueno
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Ojalá solo de mojarme se tratara
ojalá
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Preguntas pirotécnicas te desvelan y desnudan
con los dientes retorcidos de la noche de figuras
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siempre con miedo pero ya no llueve... sientes
como las estrellas al amanecer se evaporan
.
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Se te escurre el agua lentamente
te deshaces
te deformas
quedas tendido en la cueva de murciélagos
tendido enjuagando tus colores.

domingo, 21 de febrero de 2010

Acido o Luz (incomoda, quema, lastima)

Entre despedidas diurnas
y silencios quemantes
(esos que te pican en los pies
Y te marchas,
y te alejas un poco mas de todo,
y miras como el sol se convierte en luciérnaga
desde el universo vacio de tu soledad)
se te van desojando los días en el constante otoño.

Sientes como se te va el tiempo
y como las estrellas al amanecer se evaporan
sin la certeza de que regrese la noche.

Dudas de lo eterno en tu mente limitada
y preguntas pirotécnicas te desvelan y desnudan
con los dientes retorcidos de la noche de figuras.

Sufres por algo indescifrable, indescriptible
Tal vez inexistente, no sé,
pero el sol ya no te calienta la piel.

domingo, 31 de enero de 2010

En Algún Lugar

No sé si estés triste o feliz
o en algún estado de la lista infinita entre esos dos.
No sé si haga frio ahí donde te encuentras,
pero ojala estés bien.
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No te quiero preocupar
con mis pensamientos pesados,
Obscuros, febriles, quebrados,
solo quiero decirte que hoy pensé en ti.
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La lluvia no me ha acariciado,
la luz invisible tampoco,
ni miradas confortantes,
ni siquiera el viento ha venido a acompañarme.

Hoy en la mañana te sostuve entre mis brazos
El sol no había salido y no quise prender la luz
Te bese, muy suave, te sentí, muy suave,
Te toque, muy tibia, creo tu también me tocaste
Hasta que el albor te convirtió en almohada
Y tu ausencia en las sabanas me pesó
.
Donde sea que estés recuérdame
Aunque estés mejor acompañada
Aunque extrañes del mar su canto
Y del sol sus besos y del aire su caricia.
Yo te canté, te besé, te acaricié, te acompañé, te grité, te tuve, te vi, te sentí, te amé, te quise, te escuché, te desnudé, te bailé, te abrí, te cerré, te pedí perdón, te hablé, te soñé, te incendié, te apagué, te probé, te curé, te enfermé, te cuidé, te perdí, te lloré, te extrañé
.
te recuerdo.
.
Me quedo solo y sin respuesta
pero con esperanza
de que en algún lugar
tu también me piensas

sábado, 30 de enero de 2010

En un abrir y cerrar de noches te perdí
Tus ojos ardientes ya no queman igual.
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En un abrir y cerrar de noches deje de existir
Nadie pregunta por mí
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El mar ya no va y viene
solo se va.
Se parece a ti
.
La luna gigante no está amarilla toda la noche,
solo unos minutos.
Se parece a ti.
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No he visto a la luna
No he visto el mar
No juego con fuego
No conozco el amor
En un abrir y cerrar de noches descubrí
Que no soy escritor.
.
.
.
.
.
Nadie preguntará por mi.